El presupuesto fijo establece una cifra para el ejercicio y no se toca hasta el cierre. El presupuesto flexible ajusta las previsiones segun el volumen real de actividad. Esta distincion lleva debatiendose en la literatura contable desde los anos cincuenta y ninguna de las dos posturas ha ganado de forma definitiva.
Como se llego a este debate
Los primeros sistemas de control presupuestario en las fabricas de los anos cuarenta usaban presupuestos fijos porque la produccion era estable y predecible. Con la expansion del sector servicios en los sesenta y setenta, donde el volumen de actividad variaba mes a mes, el modelo fijo empezo a mostrar sus limites.
Un departamento comercial que vende el doble de lo previsto tiene gastos variables mucho mayores de lo planificado. Comparar esos gastos reales contra un presupuesto fijo genera desviaciones que no reflejan ineficiencia sino volumen. El presupuesto flexible nacio para corregir eso.
El dato que define la eleccion
Si tus gastos principales son fijos, como alquiler, nominas o suscripciones de software, un presupuesto fijo es suficiente para empezar. Si tus gastos cambian segun cuanto produces o cuanto vendes, necesitas un presupuesto flexible desde el principio.
No hay una respuesta universal. Pero si hay una pregunta que te da la respuesta: que porcentaje de tus gastos cambia cuando cambia tu volumen de ventas. Si es mas del 40%, el modelo flexible vale la pena desde el primer mes.